Missis Calma ha llegado a la ciudad

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Sabemos muy poco de Missis Calma. En realidad sólo sabemos que le gustan los pájaros y que no habla nuestro idioma. La hemos visto esta mañana en la terraza observando horas y horas como las cigüeñuelas sobrevuelan la ciudad.

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Desde la ventanaY si no son los pájaros…Y si son los cables. Desconocemos de ella todo. No sabemos ni su auténtico nombre. En realidad, ahora dudo incluso de que sea extranjera. Hoy ha olvidado en la terraza un libro de Vicente Huidobro. “Altazor”, nada más y nada menos. Me ha asustado el primer verso: “Altazor ¿por qué perdiste tu primera serenidad? ¿qué ángel malo se paró en la puerta de tu sonrisa con la espada en la mano?” Yo no creo en los ángeles, pero sí en las brujas: ¿quién le habrá dicho a esta señora que la hemos bautizado Missis Calma?

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Torres de serranos Las ciudades europeas tienen puertas. Esto sólo debe sorprenderme a mi…No me imagino Chicago con una puerta. Tampoco Nueva York. Quizás estas ciudades tienen algo dentro. The inner spirit…Who knows…Maybe it’s time to fly…Por cierto. Justo allí he visto a esa curiosa mujer que vive en mi edificio. Ha pasado por bajo y se paró un momento en el mismo centro. Allí estuvo unos minutos mirando hacia arriba.She is curious.

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Esta mañana he bajado a comprar un sombrero para protegerme del viento. In fact, it is only a breeze… Esta ciudad tiene un tranvía que te lleva hasta el mar. Sale justo enfrente de la puerta: exit to the sea… Allí lo más sorprendente es que el cielo es siempre rosa. Y ya he averiguado por qué estoy aquí: estaba prohibido soñar y yo lo hice.

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Me gusta pasear por la noche. Descubres una ciudad que jamás verías durante el día. Puedes sentirte extranjera en tu propio barrio. Hay espacios que parecen huidos del presente. A los que prometes volver con luz pero sabes que no lo harás. En la oscuridad, todo puede ser motivo para una pregunta. Por cierto, hay algo intrigante en la nueva pareja que ha venido a vivir al piso de arriba. Él sólo sale durante el día. A una hora fija, esta fuera toda la mañana. Creo. Ella tan sólo sale por la tarde. Nunca les he vuelto a ver juntos, sólo el día que subieron las maletas.

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He descubierto junto a nuestro edificio un cineclub. Aquí lo llaman la filmoteca. Proyectan un ciclo de Howard Hawks, así que he podido ver a la pareja Bogart-Bacall en acción.It Was nice to watch some movie in English with Spanish subtitles. En Tener y no tener, Bogart es capitán de un barco pesquero en Martinica y Bacall está atrapada en la isla. Me ha impresionando como hablan estos dos… ese metalenguaje de la disputa que es, en realidad, su espacio para la seducción. Pero hay más: una cosmovisión que no acabo de descifrar. La estrategia de la disputa debe ser muy antigua, quizás tanto como Adán y Eva, pero hay algo extraordinariamente moderno en Bacall. Quizás Michael tiene algo de Bogart, por eso le seguí hasta esta ciudad europea y por eso no sé si quiero o si puedo seguir aquí.

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albufera Esta tierra parece pintada con lápices de colores. Los atardeceres son más rosas que en Chicago, las aguas de un pequeño lago más verdes. El cielo puede llegar a ser de un turquesa que ofende. Desde que llegué tengo todo el tiempo la sensación de estar saliendo de viaje. Pienso que en la próxima hora recibiremos una llamada y empezará el final de esta breve visita: “Is Mister Marlowe at home? Yes, he is…No parece que Michael se inquiete. Él sigue leyendo y escribiendo en la buhardilla del piso que hemos alquilado.

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Concordia Esto es lo que sucede en esta ciudad. Siento admitirlo pero los conflictos se producen uno tras otro. Parece estar prohibida la concordia. Cooperar, razonar, debatir no es posible y las angustias propias y ajenas acaban congelándote el alma. ¿De qué sirve ganar? de nada. Los gitanos son un pueblo sabio, aunque aún tenga que escuchar chistes racistas cada dos por tres, hoy sin ir más lejos…Por eso dicen con mucho sentido: “pleitos tengas y los ganes”. Yo llevo tres días discutiendo a diestro y siniestro. Y hoy he visto también por primera vez juntos y discutiendo a Missis Calma y Mister Marlowe. No son Bogart y Bacall pero tienen en común con ellos que parecen no necesitarse.

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Pájaro En Chicago me sentía sola. Aquí sé que estoy sola. It’s quite different. La última conversación con Michael me dado ya todas las claves para comprender que yo aquí estoy de sobra. Sólo tendré un papel si algo falla. Si tengo que comunicarme con su familia. O si, en algún momento del proceso, él necesita a alguien que además de español hable nuestra lengua. That’s all. En realidad lo único vital para él ahora es esa máquina. Ese artilugio que le cambia la sangre cada día.

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detenidas Hoy, por primera vez, he hablado con Missis Calma. Hemos coincidido en una terraza prácticamente vacía. Y claro, ha sido difícil esquivar el saludo.Le he preguntado si quería sentarse conmigo y ha aceptado con su sonrisa de Gioconda. En realidad se llama Abbey, se licenció en filología hispánica en la Universidad de Chicago. Su ciudad natal. Quién yo creía su marido no es más que un amigo suyo. Un conocido periodista americano que habla muy poco español. Ella aceptó acompañarle en su viaje a España al poco de conocerle porque estaba en paro y le pareció la ocasión ideal para perfeccionar su fonética. Habla español con una corrección gramatical de vértigo… Su amigo se llama Michael. Está en Valencia por motivos de salud. No me ha especificado cuáles y yo no le he preguntado. Abbey es una mujer alegre, o debió serlo, pero hoy parece detenida en el tiempo. ¿O soy yo la que se siente detenida en el tiempo?

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huellas_2 Hay lugares que contienen mucho de lo que somos y de lo que fuimos. Son como huellas dactilares. Espacios donde rastrear el pasado y explicar el presente. Voy a buscarlos cuando me tiemblan las palabras en la garganta. Desearía colarme por ellos como si fueran un agujero negro. Su desaparición, definitiva o momentánea, es un golpe mortal. A veces tengo la sensación de que esta ciudad está desapareciendo. Pero debo ser yo: me vuelvo transparente cuando me atraviesan las imágenes y los recuerdos.

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viento He estado toda la noche escuchando el viento mientras Michael dormía plácidamente en la habitación de al lado. Se trata de una “meteo” extraña. O al menos eso dice mi vecina. Por cierto, ya la conozco. Se llama Celia. Coincidimos el otro día en la terraza de un bar cercano y tomamos café. La he vuelto a encontrar esta mañana, cuando salía a dar un paseo y ella me ha confirmado algo que ya sospechaba: no es habitual que en Valencia sople el viento con tanta fuerza. Me he ido a ver el mar. Debía estar furioso. As much as me…. Y así era. Allí sentada en las rocas, mientras el agua salada me salpicaba la cara, he decidido marcharme. Aún no sé cuando, pero me voy. Por cierto, Celia es periodista y habla algo de inglés. He de decírselo a Michael. Quizás le pueda ser útil cuando yo me vaya. Así, de cerca, no parece una mujer tan extraña.

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2013-02-05 23.03.48Esta ciudad tiene un olivo al que yo no puedo considerar varón. Es en realidad una “olivera”. Una mujer vegetal que crece a la orilla del atlántico, leyendo a Pesoa. Voy a su regazo algunas noches. Allí se puede disfrutar del ritmo más tranquilo del barrio, sobre todo, antes de que llegue el jueves y los cuerpos se atropellen por las calles. Aquí sí pasan cosas. Aunque algunos se empeñen en negarlo. Esta ciudad vive, a pesar de todo, una intensa madurez.

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telefonoBB Esta mañana temprano ha sonado el teléfono. Es la primera llamada que recibimos en el número fijo y efectivamente eran ellos. Is Mr. Marlowe at home? Yes, hold on. Ya ha empezado la cuenta atrás. Michael está nervioso y un poco preocupado. Yo no puedo decir que estoy contenta. Ya ni me acuerdo de la última vez que estuve contenta, pero sí puedo decir que he respirado. En cuanto le transplanten el riñón nos vamos. Yo al menos me voy.

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eltete2 Abbey has been talking to our neighbor. Her name is Celia. She suggested her a flamenco concert closed by home. I had my doubts, but I am happy we went. “El Tete”, the singer, was impressive. The guitar player was magic. I had a great time but Abbey was crying all the concert. Her expression did not show sadness but her tears were coming down from the beginning to the end. I never pictured her crying this way. I do not understand Abbey. When she accepted to come with me to Valencia, she seemed being a happy and easy going person. What am I missing? Well, our stay here is about to finish…the people from the medical clinic called yesterday. Good news: they might have a kidney for me in some weeks.

leer en castellano
Abbey ha estado hablando con nuestra vecina. Su nombre es Celia. Ella le sugirió un concierto de flamenco cerca de nuestra casa. Tenía mis dudas, pero me alegré de haber ido. “El Tete”, el cantaor, estuvo impresionante. El guitarrista fue mágico. Yo lo pase fenomenal pero Abbey estuvo llorando durante todo el concierto. Su rostro no expresaba tristeza pero sus lágrimas no pararon de caer desde el principio hasta el final. Nunca me la hubiera imaginado llorando de este modo. No comprendo a Abbey. Cuando acepto venir conmigo a Valencia, parecía ser una persona feliz y fácil de convivir. ¿Qué se me escapa? Bueno, nuestra estancia está a punto de terminar….los de la clínica de salud llamaron ayer. Buenas noticias: puede que tengan un riñón para mi en algunas semanas.

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Llanto
Michael me ha preguntado por qué lloraba anoche. Le he dicho que uno nunca sabe, realmente, por qué llora.Quizás eso es lo mejor que tiene el llanto, que no puede pensarse.O eso quiero creer yo. Any way…él no parece estar demasiado de acuerdo conmigo y ha iniciado una exhaustiva investigación sobre el llanto. Lleva todo el día buceando en los fondos electrónicos de la Universidad de Chicago y parece que ha descubierto a alguien que sabe mucho de lágrimas: Ad Vingerhoets, de la Universidad de Tilburg. En dos semanas publicará un libro que revisa las investigaciones recientes sobre el llanto, lleva toda una vida dedicado al tema. El título del libro es muy sugerente: parece ser que sólo los humanos lloran. Le he echado un ojo a algunos de sus trabajos previos, pero la verdad es que ese lenguaje tan académico me resulta ya un poco pesado. Michael, sin embargo, está entusiasmado con su hallazgo. Me parece que quiere preparar un documental. Es incansable. Seguramente por eso es tan fascinante

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riu
¿Cuántas veces me ha visto este río pasear mi silencio? No podría decirlo. El silencio de los hombres y el de las mujeres tiene una ontología distinta. El nuestro es la ausencia de palabras. El de ellos no lo sé, pero es otra cosa. O quizás es al revés: el suyo es la ausencia de palabras y el nuestro es otra cosa. No lo sé. Pero sí puedo asegurar que son distintos. Supongo que dentro de un tiempo todas estas diferencias habrán desaparecido, pero hoy aún existen. Me intriga sobremanera el futuro: ¿cómo serán los hombres nuevos? ¿Y las mujeres? Yo cada vez me siento más pegada a la tierra, como las raíces de estas chorisias. No hago más que crecer hacia dentro. Tengo que volver a escribir. Quizás así logre olvidar. Quizás me invente una historia sobre esa extraña pareja que vive arriba.

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clinica_2 Hoy he acompañado a Michael a su primera visita en la clínica donde le harán el transplante de riñón. Strange atmosphere…. Todo el mundo hablaba inglés. De hecho yo he tenido la sensación de estar en los Estados Unidos. Aquí es donde viene Michael cada dos días a diálisis. Un momento antes de entrar, Michael me ha abrazado y mirándome a los ojos me ha hecho una petición extraña: “hazte pasar por mi mujer y toma fotografías de todo. Si alguien te pregunta por las fotos, les dices que quieres tener un recuerdo de este momento tan esperado por nosotros”. Cuando Michael me abraza -aunque sé que no me quiere- me tiemblan las piernas. El mundo se reduce a ese metro cuadrado en el que se ha detenido el tiempo y mi alma se encoge tanto, tanto, que cabría en la diminuta circunferencia de mis pupilas. Cuando he vuelto al mundo real, he seguido sus instrucciones al pie de la letra. Creo que la interpretación ha sido buena: he pasado por una esposa tonta y sentimental. Cuando veníamos en el taxi, me ha cogido la mano, y me ha felicitado. No entiendo mucho, pero parece que yo no he sido invitada a este viaje sólo porque sé hablar español, también soy alguien que debe hacer fotos.

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escritura ¿Por qué escribo? La pregunta es de Abbey. Hemos vuelto a coincidir y me ha pedido que le recomendara alguna parada de carne en el Mercat Central. Era temprano, así que la he acompañado a mi lugar favorito de la ciutat vella y hemos acabado desayunando juntas en la cafetería que hay junto a las escaleras de la entrada principal.¡Qué sol tan magnífico! ha exclamado Abbey. Y tiene razón. Tenemos una luz envidiable. Este es un país para ser felices. Lo seamos o no. Hablando de Michael hemos aterrizado en la escritura…Él pasa todo su tiempo escribiendo y ella no acaba de entender esa obsesión, así que me ha interrogado cuando le he confesado que yo también escribo. No he sabido responder a su cuestión fundamental. Supongo que escribo para vivir cuando me falta el aliento. O para digerir la vida cuando ésta se agolpa en las entrañas. Para dejar que escampen las penas… Y a veces, para dejar constancia de que la felicidad existe. Al final la escritura es como la lluvia. Hay que dejarla caer.

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tocadiscos2 He pasado todo el sábado sin salir de casa. Michael tampoco ha salido, ha estado, como siempre, escribiendo si parar. Yo he disfrutado escuchando mis últimas adquisiciones. Unos vinilos que compré en una tienda muy interesante a un par de calles de nuestro edificio. It’s name is Oldies…in English…that’s why I came into the shop. Allí, dos hombres muy simpáticos me ha enseñado música escrita y cantada en la lengua de esta tierra. He comprado un vinilo de Abbey Lincon, la cantante favorita de mi madre, y otro en valenciano, el catalán que hablan por aquí. Es un disco verde con el título de “t’estime” de un tal Lluis Llach. No he entendido nada de la letra, pero mi traductor dice que “t’estime” significa “I love you”. No está mal. Tiene una voz muy personal aunque supongo que lo mejor me lo he perdido. Mientras tomábamos un té le he preguntado a Michael por qué escribe y su respuesta ha sido escueta: “es lo único que sé hacer”. Me gusta mucho este hombre porque nunca se anda con rodeos. La cara B de este fenómeno es que la mayoría de veces el interlocutor se queda colgando de sus palabras, al borde de un peligroso abismo… ¿Y qué estás escribiendo ahora? si puede saberse, le pregunté esperando una no-respuesta. “Estoy escribiendo una crónica de mi enfermedad y de todo lo que ha sucedido desde que mi riñón decidió dejar de funcionar”. Su expresión me ha conmovido. La verdad es que he hablado muy poco con Michael de su enfermedad. Sólo al principio de conocernos. Supongo que el quería explicarme su extrema delgadez y la dieta tan estricta que estaba obligado a seguir. Sentadas estas bases, pensé que no le gustaba hablar de ello. Y puede que sea cierto: hablar y escribir son cosas bien distintas.

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tribune They already told me the date. I must be ready for March 15th. Myself and all the rest, of course. Yesterday I called Paul, Chicago Tribune’Editor. An old friend as well as an excellent professional. He has contacted to WHO and they are in touch with the Spanish police. Things are easier because the person in charge of Organ Donation & Transplantation policies is a Spanish man, a doctor from Madrid. I have started getting worry. Too much people are aware of our plans. Could be Abbey in danger? “Perhaps” said Paul. I have to talk to her before I expected it. Now when the date is getting closer, I see that the most difficult thing will be renouncing. Saying; “No” and having just a foot step towards the possibility of a new life.

Leer en castellano.

Ya me han dicho la fecha. Tengo que estar preparado para el 15 de marzo. Yo y todos los demás…claro. Ayer llamé a Paul, el director de Chicago Tribune. Un viejo amigo y un excelente profesional. Ya ha contactado con la OMS y ellos con la policía española. Las cosas son más fáciles porque el responsable del departamento de donación y transplante de órganos del la OMS ahora es un español, un médico de Madrid. Estoy empezando a preocuparme. Demasiada gente conoce nuestros planes. ¿Estará Abbey en peligro? “Quizás” respondió ayer Paul. Tengo que hablar con ella antes de lo que pensaba. Ahora que se acerca la fecha, me doy cuenta que lo más difícil va a ser renunciar. Decir “no”, estando a un paso de la posibilidad de una nueva vida.

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rosamonteroMi vida es una pequeña batalla campal en la que llego, cada día, a casi todas las líneas de meta. A todas menos una: la de no echarle de menos. Y con la que está cayendo no debería lamentarme ni lo más mínimo…pero hay días que me gana la tristeza. “Hay más de 600.000 familias sin ningún ingreso. Es decir, no cobran ni un euro desde hace meses. No pueden pagar los alquileres, les cortan la luz, les cortan el agua, no tienen literalmente para comer” Y no lo digo yo, lo dice Rosa Montero en la contra de EL PAÍS de hoy. Abbey me ha encontrado leyendo delante de una caña y un bocata mientras la ciudad ya casi dormía. Se ve que ella no podía, tampoco, quedarse esta noche en casa. Me ha preguntado qué periódico leo habitualmente: Yo le he contestado que a veces ninguno, que otras EL País y que los días en los que ceno sola en algún local público, leo también algún periódico local. Ella sigue leyendo el “Chicago Tribune”. Lo compra en un quiosco de la Plaza del Ayuntamiento. Michael lo necesita cada día, él sí es un adicto a la lectura diaria de prensa. Esta mujer y yo empezamos a ser amigas. Están aquí para que Michael se someta a una operación de transplante de riñón. Me ha sorprendido. No tenía noticia de que en Valencia fueramos pioneros en transplantes. En fin, no sé, le he dicho que cuente conmigo para lo que necesite y le he dado por primera vez mi teléfono móvil. Me ha parecido reconocer un gesto de emoción en su cara. Creo adivinar que ambas echamos mucho de menos la ternura. Por eso me he despedido de ella con un abrazo.

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maquina2 Ya se qué está escribiendo Michael y qué hacemos aquí. Al principio pensé que era una broma pero su semblante extremadamente serio acabó convenciéndome de la trascendencia del momento. Hemos llegado hasta Valencia siguiendo los pasos de una red de tráfico de órganos. Cuando Michael sufrió el colapso de su riñón derecho se dio cuenta de que en el principal hospital de Chicago operaba una red de tráfico de órganos. Le ofrecieron por 180.000 dolares un riñón nuevo de un joven chino o ecuatoriano. Su primer instinto fue denunciar inmediatamente pero luego decidió seguir la historia para desenmascarar a toda la red. No es la primera vez que Michael hace algo así: empezó su carrera periodística encarnando durante meses a un proxeneta en Honk Kong. Si elegía un joven ecuatoriano la operación era en Valencia, si hubiera sido chino en Hong Kong. Y Michael no puede volver a China sin poner su vida en peligro. Así que por eso estamos en Valencia. Yo sólo tengo un papel. Hacer una llamada en el momento en el que Michael entre el quirófano y testificar en el juicio. Cuando yo llame por teléfono, irrumpirá la policía en la clínica. Todo va a suceder el 15 de marzo y hasta entonces tengo que ir con un poco de cuidado. De momento estoy sorprendida. No sé si enfadada, porque Michael ha dispuesto de mi vida sin consultarme. ¿Hubiera yo venido a Valencia siendo conocedora de todo el plan? That’s the question. La verdad es que hubiera dicho sí y Michael debió leerlo en mis ojos. Todos damos siempre muchas cosas por supuestas. Yo di por supuesto que el me quería y el que yo habría aceptado el viaje conociendo el plan. El caso es que aquí estamos.

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SierraAhora que ya está todo claro, Michael ha empezado a hablarme más de su enfermedad. Su mirada es más profunda que nunca. También sus manos son más dulces. Quizás porque la ciudad nos empieza a dar miedo hemos alquilado una casa en la sierra, a tan sólo treinta minutos de Valencia. Estaremos aquí hasta el 15 de marzo. Michael quiere protegerme. Le preocupa que alguien de la organización se entere de nuestro plan. Yo no sé donde tengo más miedo si en la sierra o en la ciudad. En realidad tengo el frio instalado en el corazón. Sin embargo hay algo nuevo: Michael es casi capaz de mostrar su debilidad. No del todo, pero casi. Y eso, a veces, le da cierta calidez a sus palabras. Aunque no se ha movido ni un milímetro en lo fundamental. Escucho su firmeza habitual cuando explica que “todo esto tiene sentido no para salvarse él sino para desenmascarar al crimen organizado”. Sospecha, y tienen muchos indicios, que detrás de esos riñones hay muchas muertes de jóvenes marginales, familias sin recursos suficientes para exigir una investigación exhaustiva después de su desaparición. Dispone de una abrumadora documentación sobre el tráfico de órganos. Él y su amigo Paul, del Chicago Tribune, llevan meses reuniendo datos. La red tiene un cómplice en el hospital de Chicago, alguien que les informa de la identidad de los futuros clientes. Paul está a punto de descubrir quién es, pero no lo delatará hasta que en España se produzcan las detenciones. Le he pedido a Michael hablar con Paul. Si vamos a estar juntos en esto quiero conocerlo antes. Tendremos una conferencia por skpype esta semana en una de nuestras visitas a Valencia.Lo que más me sorprende de Michael es que estoy escuchándole horas y horas y no llego a conocerle. Siempre tengo la sensación de hablar otro lenguaje. Y tengo la certeza que ni él ni la vida me van a dar el tiempo necesario para entenderlo.

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plaza negrito2 Nunca imaginé que esta ciudad podría acogerme como lo hace. Me refiero a la ciutat vella, a la que abrazan las torres de Serrans y Quart. Tenemos ella y yo una complicidad extraña: una calidez que me recuerda a una tia abuela sabia y divertida, de profesión hornera. Y a sus dos hermanas, cada una de un palo pero todas mujeres de ojos grandes. A veces, tengo la extraña sensación de que las tres me acompañan cuando camino por estas calles que ellas también pisaron cientos de veces. Camino y algo ininteligible me susurran sus voces: “pero xiqueta…” Este laberinto de carrers me esconde, me acaricia y me acompaña cuando el alma se empeña en salirse del pecho. Y al poco rato, parece que entre ellas y yo la hayamos domesticado. Y una vez más decide quedarse dentro. Y no sé si son las mujeres que me precedieron o la tensión vital de esta ciudad histórica… pero cuando me descuido he conseguido enderezar la espalda y levantar la mirada hacia las piedras. Y entonces es el momento de saborear un gin tònic en alguna de las terrazas que entresemana se ofrecen libres de polvo y paja.

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lluvia4 Llovía tanto que nos hemos quedado en Valencia. Desde que sé cuáles son nuestros planes no me atrevo a dejar sólo a Michael en la clínica durante la diálisis. Así que paso todo tiempo a su lado leyendo mientras él duerme. Hoy me he pasado las cinco horas mirando caer la lluvia. Una tormenta rabiosa que parecía querer ajustarle cuentas al presente. Ahora que ya sé porqué estamos aquí he empezado yo también a hacer planes. Esta tarde hablaré con Paul por videoconferencia y luego voy a salir a cenar con Celia. Necesito un cómplice y ella es mi única amiga aquí. Estos días en la Sierra me he reencontrado con el silencio…que refugio…estoy soñando con escapar a una isla desierta. Everything is possible…Sobre todo ahora.

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Abbey es una mujer preciosa. Hoy he cenado con ella y me he quedado prendada de su magnetismo. Si yo no estuviera ya enamorada podría perder la cabeza por esta mujer. El amor no entiende de diferencias entre sexos…eso lo sabe ella y lo sé yo también. Hemos compartido nuestra historia: las dos amamos a dos hombres que no nos necesitan. “Qué dura es la travesía en el desierto” ha expresado Abbey en ese castellano que domina tan bien como su lengua materna. Su nombre y su perfecta utilización de distintas lenguas no deja de sorprenderme. De hecho me recuerda a Abbey Lincoln, una cantante americana a la que he escuchado cantar en inglés, francés y español. Al final ha resultado que Lincoln era la voz favorita de su madre, también cantante, y esa es la razón por la que ella se llama Abbey. En el lenguaje de los afectos cada uno habla su idioma. Esa es otra de las cosas que sabemos tanto Abbey como yo. Gramáticas singulares de las que también hemos hablado esta noche hasta agotar nuestra posibilidad de beber cerveza. Hasta aquí nada nuevo: la colosal sorpresa ha llegado pasadas las 12. He de ayudar a Abbey en un plan de fuga. Me ha citado el 15 de marzo en la clínica en la que Michael Marlow va a ser intervenido. Ella estará hasta que el entre en el quirófano. Me pide que me ocupe de su postoperatorio. Afirma que de momento no puede explicarme más. No me he podido negar. Sencillamente no he podido.

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concepto-de-reloj There are just ten days left. Every morning, we are in and out from Valencia and the city is a chaos: it seems as the local festival are coming soon and everybody has made the street their home. Abbey has talked to Paul as well as to the doctor from Madrid, who coordinates the plan in Spain. As soon as the police will enter the Clinic, I will be transferred to a Public Hospital for my dialysis session. From there, we will return to Chicago. Abbey has to buy the air tickets. I have already written all the chronicle of this adventure. Next Friday the 15th, it’s also Abbey who is going to send the chronicle to Paul by email . Everything seems as its about to finish: On my arrival to Chicago, it will start again a new torment: the wait for an authentic kidney transplant. There, I will not count with Abbey support. I am sure. Theses days at the countryside has allow me to observe her thoroughness: I still can not figure out the expression on her face, but one thing is clear, this woman has changed. She is smiling again but in another way. I have asked her if she is worry and she told me: “how am I not going to be!”

Leer en castellano

Quedan tan sólo 10 días. Vamos a Valencia cada mañana pero la ciudad está imposible: parece que se acercan las fiestas locales y que todo el mundo ha hecho de la calle su casa. Abbey ha hablado con Paul y con el médico madrileño que coordina la operación en España. En cuanto entre la policía en la clínica me trasladarán a un hospital público para mi sesión de diálisis. De allí volaremos a Chicago. Abbey ha de comprar los billetes. Ya tengo escrita toda la crónica de esta aventura. Es Abbey también quien va a enviar la crónica por e-mail a Paul el próximo día 15. Todo parece que está a punto de terminar: A mi llegada a Chicago empezará de nuevo otro calvario: la espera para el auténtico transplante de riñón. Allí ya no voy a contar con el apoyo de Abbey. Estoy seguro. Estos días en el campo me han permitido observarla con más detenimiento: no acabo de descifrar la expresión de su cara, pero esta mujer ha cambiado. Vuelve a sonreir pero de otra manera. Le he preguntado si está preocupada y me ha dicho que sí: ¡cómo no voy a estarlo!

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chorisias_2 Cada primavera nos trae un sobresalto. Esta ciudad es así: te estira, te estira, te estira hasta que te arranca de la melancolía. Cuando crees que estas tocando fondo, sale uno de esos días rabiosos y te grita a la cara que esto es el Sur y que no hay sitio para las tristes. Entonces el cuerpo me pide salir a pasear al río, en un alarde de fortaleza que es eso, sólo un alarde. Y acabo tomándome un bocata y una cerveza en la pérgola más bonita de la ciudad, recordando la pasada primavera…. Y hasta yo me río de ver a los hombres con traje y a las jovencitas estupendas…Nada se detiene. Todo ha seguido su curso normal desde marzo pasado. Y sin embargo, yo ya no soy la misma. Al volver hacia casa me he metido dentro del río para visitar mi pequeño bosque de Chorisias. Contra todo pronóstico he dado unos pasos más hacia el mar, buscando el sol y fíjate tú que me he encontrado con un segundo grupo de chorisas que no conocía…Me he sonreido: yo que siempre pensé que sólo existía uno, el mío. Y es que estoy miope…. Ortega y Gasset decía que el amor era un transtorno de percepción: una patología de la mirada que se centraba de forma obsesiva en un único objeto e invisibilizaba el resto. Siempre me hizo reir Ortega…qué aproximación más científica. En fin, la vida es todo el tiempo una paradoja: yo que ando perdida voy a tener que ayudar a huir a Abbey…¿cómo voy a hacerlo? No tengo ni idea.

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Velero_2 Tengo que darle más explicaciones a Celia pero presiento que no debo hacerlo. Si lo hago la comprometo. Le escribiré desde mi nuevo destino. He conseguido trabajo de cocinera en un barco. Se trata de un velero que va a hacer distintas travesías por el Mediterráneo de abril a septiembre. Necesitan a alguien que hable inglés y se atreva con la cocina. Me embarco sin salario, sólo a cambio de cama y comida. Yo no tengo experiencia en cocina pero me han hecho una prueba y les ha convencido. El armador tiene pinta de pirata así que ya veremos dónde vamos a parar. El capitán, sin embargo, parece un buen tipo. Algo castigado por la vida, pero aún conserva la sonrisa de quién tiene sueños. Zarpamos el 16 de marzo. Just in time.

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sobre Acabo de llegar a la clínica tal y como me pidió Abbey. Este lugar es un poco extraño. Todo el mundo habla inglés y no hay colas….Abbey me espera en una salita con una sonrisa tensa. Michael está en el quirófano. “Celia van a pasar cosas que no te esperas” me ha susurrado Abbey cuando me he sentado a su lado y en ese momento me ha pasado dos sobres cerrados y una nota que me ha pedido que leyera en silencio: “Querida Celia, cuando Michael salga del quirófano yo haré una llamada y entrará la policía. En esta clínica se dedican al tráfico de órganos y todo nuestro viaje es una idea de Michael para desenmascarar a la red. Cuando entre la policía lo trasladarán al Hospital Clínico. En ese momento tu papel es clave porque yo voy a desaparecer: A la policía debes decirle que la mujer que acompañaba a Michael se ha ido dejándole a tu cargo y les entregas uno de estos dos sobres. Por favor, acompáñales hasta al hospital público al que le van a llevar. Cuando Michael despierte le entregas el otro sobre. No te preocupes por distinguirlos. El contenido de los sobres es idéntico. Te pido mil disculpas por las confianzas que me estoy tomando. Ya sé que te estoy metiendo en un lío, pero no se me ocurre otra forma de hacer todo esto y sé que sabrás salir airosa de ésta. Desde que te conocí me di cuenta de que eras una superviviente. Tendrás noticias mías en agosto. Resérvate una semana para navegar conmigo y entonces te explicaré todo lo que ha pasado durante este tiempo y por qué actuo así. Gracias de corazón. Abbey”

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the-end (1) Dear Michael,

I have betrayed you. You took the wrong person by choosing me for this. All has happened as you planned it. All except a minor detail. I did not called Paul when you were getting into the surgery room. I called him when you were coming out. A little difference on the scrip you wrote. At that time the Spanish police came into the Clinic and the arrests took place. Later, I did what you requested me. I emailed the whole story to the Chicago Tribune, with a note to Paul explaining the time when the call was made. I assumed full responsibility of it. It is clear that you are not an accomplice of a traffic network, but the unexpected victim of a woman who does not like anyone to write her own script. That is all. Love does not justify any of my actions. Neither writing a good story justified me crossing the Atlantic in such absolute ignorance. I am leaving. Celia, our neighbor, is doing me a favor: taking care of your after-surgery recovery. Hope all goes well. I have also deceived her. That is life: a chain. We repeat the stories we carry written on the skin.

Leer en castellano

Querido Michael,

Te he traicionado. Te equivocaste de persona cuando me elegiste a mi para esto. Todo ha sucedido como habías imaginado. Todo menos un pequeño detalle. No llamé a Paul cuando entrabas en el quirófano sino cuando salías. Una pequeña diferencia en el guión que tú habías escrito. En ese momento entró la policía española en la clínica y se produjeron las detenciones. Después hice lo que me habías pedido. Envié el e-mail con toda la historia al Chicago Tribune. Con una nota para Paul donde explica el pequeño cambio en el momento de realizar la llamada y que yo asumo toda la responsabilidad. Ha quedado claro que tú no eres cómplice de la red de tráfico sino la víctima inesperada de una mujer a quien no le gusta que nadie le escriba el guión. Es sólo eso. El amor no justifica ninguna de mis acciones. Tampoco escribir una buena historia justifica que yo cruce el mundo en la más absoluta ignorancia. Me marcho. Celia, nuestra vecina, me hace el favor de ocuparse de tu postoperatorio. Espero que todo salga bien. Yo también la he engañado a ella. Así es la vida: una cadena. Repetimos las historias que llevamos escritas en la piel.

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